“LOS RESTOS DE LA NADA”, DE NICOLÁS FERNÁNDEZ HERNÁNDEZ

 

Con este sugerente título Los restos de la nada, el poeta Nicolás Fernández Hernández se hizo con el II Premio Internacional de Poesía Baltasar Espinosa que organiza la Asociación Palabra y Verso y la editorial Beginbook Ediciones, en Gran Canaria. Un libro de 58 páginas, cuyo prólogo es el acta del jurado que lo reconoció «como una obra de gran coherencia y madurez, sostenida por una voz poética sobria y rigurosa que entiende el poema como un espacio de indagación y depuración del lenguaje.».


Hay algo en la poesía de este autor que hace temblar, como ese diente del poema “Cuarto trastero”: [De la arcadia mohosa / sacas tu colección de grillos / y el temblor vitalicio de algún diente.]. Hay un misterio que te mantiene en vilo mientras lo lees. Es creativo con las imágenes, atrevido con las palabras y puntero con las emociones. ¿Qué más se puede pedir? Nada, ni los restos.


Debo felicitar al jurado por la elección de esta obra. No debe ser nada fácil entre 500. Pero creo que ha sido muy acertado. El libro de Nicolás Fernández conmueve, te toca. Esa figura del padre a lo largo y ancho (partiendo de la dedicatoria) es una ausencia que todo lo ocupa. Con estos poemas, el autor consigue que la poesía se apodere del lector (lectora, en este caso).


Les dejo con un poema enigmático y emotivo, página 50.


HERENCIA


He empeñado tu ojo de cristal

a precio de astrolabio,

pero conservo el doble seis

con que aprendí a iniciar la partida.

Aún puedo leer la línea de tu mano

en la nervadura de una hoja

y jugar a encontrarte en el perpetuo

eco de los garajes.

No creas que me va tan mal

comiendo piedras.

A estas alturas de la muerte

sé cómo burlar la indiferencia

de los habanos intactos.

Cuando me aburro,

o tengo ganas de sustituirte,

cierro mi boca para siempre.


©Nicolás Fernández Hernández



Recomiendo la lectura. Muy buen libro.




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