Compré el último ejemplar que quedaba en la Librería Canaima, debo decir que tenía mucha curiosidad por este libro de Silvia Rodríguez, con el que ganó el último Premio de Poesía Pedro García Cabrera (los que me conocen saben por qué). Bueno, lo diré aquí, ambas éramos finalistas y juntas nos vimos en la gala de premios en enero de 2025. Ella ganó y yo me di un paseo con la familia a Tenerife, lo cuál no estuvo nada mal. Anécdotas aparte, aquí vamos a lo que vamos, a reseñar el libro de la poeta canaria. No es el primer libro que leo de ella, yo creo que es el cuarto; y tampoco el primero que reseño. Entrar en este poemario es c omo si andáramos a cámara lenta en una antigua habitación llena de bellos objetos y flores secas, y nos detuviéramos en cada uno de esos objetos . Un libro que parece que se detiene en el tiempo, que describe la lentitud del momento. Eso me sugiere, con una traducción poética, la autora es capaz de leer la belleza y escribirla en el papel. Es verdad q...
Con este sugerente título Los restos de la nada , el poeta Nicolás Fernández Hernández se hizo con el II Premio Internacional de Poesía Baltasar Espinosa que organiza la Asociación Palabra y Verso y la editorial Beginbook Ediciones, en Gran Canaria. Un libro de 58 páginas, cuyo prólogo es el acta del jurado que lo reconoció «como una obra de gran coherencia y madurez, sostenida por una voz poética sobria y rigurosa que entiende el poema como un espacio de indagación y depuración del lenguaje.». Hay algo en la poesía de este autor que hace temblar, como ese diente del poema “Cuarto trastero”: [ De la arcadia mohosa / sacas tu colección de grillos / y el temblor vitalicio de algún diente. ]. Hay un misterio que te mantiene en vilo mientras lo lees. Es creativo con las imágenes, atrevido con las palabras y puntero con las emociones. ¿Qué más se puede pedir? Nada, ni los restos. Debo felicitar al jurado por la elección de esta obra. No debe ser nada fácil entre 500. Pero cr...
Gloria Oliva, ganadora de los prestigiosos concursos de poesía Tomás Morales y Pedro García Cabrera, nos regala una nueva obra poética donde la sombra de su madre cubre la puerta de entrada. Esta aparece en la fotografía de la solapa, con la autora de pequeña. Ya nos mete en la atmósfera de la infancia, de los recuerdos, del amor. Y cuando comienzas a leer, nos golpea con un magnífico verso de Salvador Novo, del cuál extrajo el título del libro: « y en cuyos roperos dejamos la crisálida de los a dioses irremediables ». Pues, ya preparada para el combate, debo reconocer que siempre pierdo. Me desarma con sus versos. Les dejo con el primer poema, página 11: EL VAIVÉN DE LOS COLUMPIOS ¡Acaríciale. Anda! Pero no vaya a saber que lo haces porque yo te lo ruego. ...
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