“EL RETRATO DE DORIAN GRAY”, DE OSCAR WILDE
Hablar de la narrativa de este autor, teniendo en cuenta la traducción (que muchas veces lo empeora), es curiosear en el lenguaje del siglo XIX, exquisito en las descripciones, poético en muchas ocasiones, y filosófico con estupendas sentencias que introduce en diálogos ligeros, cortos y amenos entre los personajes de la clase aristocrática londinense. Este libro es un canto a la belleza, al arte, una obra cercenada, en parte censurada por el primer editor. Han desaparecido escenas de sexo y amor que cuando lees, sientes que faltan. Quedando un texto algo melifluo. Se podría decir que tratándose del mismo demonio, ¿cómo es posible que no haya más violencia? Lo que decanta una falta de realismo, con una mirada romántica de la vida del joven Gray. Encontramos un estilo narrativo elegante en algunas descripciones, como por ejemplo en la página 7: « El confuso estruendo de Londres era como el registro de un órgano lejano .». Página 9: « Finas espirales de humo azul que se entrelaz...